Una noria de 80 metros de altura empezará a elevarse en uno de los espacios más emblemáticos de Lima.
La Rueda de Lima, proyecto de naturaleza no permanente que se instalará dentro del Parque de la Reserva —también llamado Parque de las Aguas—, busca convertirse en un nuevo atractivo turístico para la capital, pero su llegada abre preguntas sobre cómo una infraestructura de gran tamaño convivirá con un parque histórico, qué espacio ocupará y cuáles serán las medidas para reducir su impacto en el entorno.
La estructura ocupará un área de 2,750 metros cuadrados dentro de la denominada “Zona de Servicios” del parque y estará fabricada con acero de alta resistencia, a cargo de la empresa alemana Maurer SE. Según los responsables del proyecto, la propuesta ha sido diseñada como un espacio abierto e integrado al paisaje, sin convertirse en un recinto cerrado que rompa con la dinámica actual del parque.
La iniciativa cuenta con una inversión privada de aproximadamente US$20 millones a cargo del fondo suizo La Parole AG y no utilizará recursos municipales. El usufructo a la empresa In Principio es por un plazo de 10 años.
El proyecto, impulsado por la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) desde 2021, incorpora un centro de interpretación dedicado a la memoria de los reservistas que participaron en las batallas de San Juan y Miraflores, así como un restaurante.
La instalación comenzó finalmente luego de la aprobación del Plan de Monitoreo Arqueológico otorgado por el Ministerio de Cultura (Mincul) en julio de 2026 y se prevé que el montaje culmine durante el primer trimestre de 2027.
POSTURA DE LOS VECINOS
Sin embargo, la construcción de la noria no es del agrado de los vecinos de Santa Beatriz, quienes intentan frenar el proyecto en el Poder Judicial (PJ). Sostienen que la autorización de la obra presenta presuntas irregularidades y advierten que su construcción podría causar daños al patrimonio histórico, al ecosistema del parque y a la calidad de vida de los residentes.
Paola Peláez, integrante del colectivo Salvemos el Parque de la Reserva, explicó a Perú21 que, junto con otra vecina, interpuso una demanda de amparo acompañada de una medida cautelar para paralizar la ejecución del proyecto. La audiencia que debía realizarse hace dos semanas, sin embargo, fue suspendida minutos antes de iniciarse porque el juzgado dispuso incorporar al Servicio de Parques de Lima (Serpar), actual administrador del Parque de las Aguas, al proceso judicial.
“Nos pareció extraño porque ya teníamos fecha para la audiencia. Ahora la han reprogramado para octubre y, para entonces, la construcción de la rueda puede estar bastante avanzada”, afirmó.
Según Peláez, el proyecto no cuenta con un informe de impacto ambiental y, en su lugar, se habría utilizado un documento de la Junta Vecinal Comunal, suscrito el 30 de mayo de 2023, haciéndolo pasar como un Plan de Medidas de Mitigación y Compensación.
A su juicio, esta situación constituye una grave irregularidad y pone en cuestión la legalidad del procedimiento seguido para obtener las autorizaciones correspondientes.
Advirtió, además, que debajo del área donde se instalaría la estructura se encuentra el canal prehispánico de Huatica, cuya eventual afectación podría alterar el sistema hídrico que alimenta la vegetación del parque.
Asimismo, alertó que la operación de la rueda generaría contaminación acústica y lumínica, además de un incremento del congestionamiento vehicular y el comercio ambulatorio, así como la afectación a un espacio que califican de monumental y uno de los últimos pulmones verdes del Cercado de Lima.
Ante las dudas sobre su impacto, la empresa In Principio, responsable de la Rueda de Lima, sostuvo que la comunidad sí fue considerada durante el desarrollo de la iniciativa y afirmó que los recursos que genere la atracción permitirán a Serpar ejecutar mejoras en el Parque de la Reserva y su entorno.
Con relación a la falta de un estudio de impacto ambiental, la compañía señaló que este no es exigible porque la rueda constituye una instalación no permanente y está exenta de presentar un estudio de impacto vial.
Añadió que la obra se ejecuta bajo estándares europeos, que el traslado de algunos árboles fue autorizado por la MML y que, como medida de compensación, se sembrarán 110 nuevos ejemplares. Asimismo, indicó que el área intervenida representa menos del 2% de la superficie total del Parque de la Reserva.






