- Gabriela Castillo, egresada de Arquitectura de UCAL, lidera Fungíboro, una innovadora iniciativa que transforma residuos agrícolas en piezas de diseño de alto valor mediante el uso de micelio, logrando una alternativa 100% compostable.
- El proyecto representó con éxito la innovación del diseño peruano en el Tigullio Design District, realizado en Italia.
La industria del diseño de interiores ya no puede ignorar su impacto en el colapso ambiental. Según datos de Carbon Trust, este sector emite anualmente más de 670 millones de toneladas de CO2, una cifra alarmante de contaminación. A este escenario se suma el reporte del Environmental Protection Agency (EPA), que señala que solo en un año se desechan más de 12 millones de toneladas de muebles, de los cuales el 80% termina en vertederos debido a que sus componentes sintéticos y pegamentos tóxicos los hacen imposibles de reciclar.
Frente a esta cultura del «comprar y tirar», surge Fungíboro, un laboratorio peruano que utiliza el micelio (raíces de hongos) para fabricar mobiliario. Este proceso transforma residuos agrícolas en piezas sólidas con la finalidad de que, al terminar su vida útil, regresen a la tierra como abono sin contaminar. El proyecto marca un hito histórico al ser el primer mobiliario en el Perú elaborado con hongos, desafiando la manufactura convencional al emplear biotecnología para crear piezas de diseño de alto valor estético y ético.
Gabriela Castillo, cofundadora de Fungíboro y egresada de la carrera de Arquitectura de la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina (UCAL), destaca que este logro es fruto de una investigación científica que permitió transformar el micelio en un adhesivo biológico capaz de estructurar residuos de cebada y paja que antes se quemaban. «Mi formación en UCAL fue determinante para entender que el diseño debe resolver problemas reales. Gracias a ese enfoque, pude ver que mi rol como arquitecta iba más allá de lo estético; se trataba de proponer alternativas a la crisis de residuos. Fungíboro nació de esa libertad de investigar y transformar nuestra biodiversidad en soluciones tangibles», afirmó Castillo.
El éxito del diseño peruano en Italia
Este proyecto destacó por su innovación y funcionalidad en el Tigullio Design District en Italia, reconocido globalmente como el primer distrito de diseño del mundo. Este espacio es una vitrina de vanguardia donde se deciden las futuras tendencias de sostenibilidad y diseño ético internacional. En este encuentro, Fungíboro validó que el futuro de la industria no reside solo en la estética, sino en la funcionalidad para resolver problemas ambientales críticos a través de la ciencia aplicada al diseño.
La exitosa participación en este evento marca un precedente para el diseño y la arquitectura nacional, posicionando el talento de la egresada de UCAL como un referente de creatividad, innovación e impacto real en escenarios globales.
Para José Ignacio Pacheco, decano de la Facultad de Diseño y Arquitectura de UCAL, este éxito confirma que la formación académica debe ser una respuesta directa a problemáticas reales. «La arquitectura y el diseño han dejado de ser un lujo estético para convertirse en herramientas estratégicas que promueven el bienestar de las personas y potencian la rentabilidad de los proyectos sostenibles. Ver a una de nuestras egresadas liderando la transición hacia los biomateriales en escenarios internacionales confirma que estamos formando profesionales con la capacidad de proponer soluciones disruptivas a los desafíos del planeta», enfatizó.
Finalmente, el éxito de Fungíboro reafirma que la investigación de nuestra biodiversidad es la plataforma tecnológica clave para el diseño del futuro. Este hito subraya la necesidad de continuar formando profesionales que integren ciencia y creatividad para liderar proyectos capaces de transformar la industria y generar un impacto positivo y real en el medio ambiente.






