15 abril, 2024

Casas de playa y campo: ¿dónde estará el nuevo Asia?

La temporada de verano 2024 invita a explorar nuevas vistas y a buscar tranquilidad fuera de la ruidosa ciudad. Es el momento de las casas de playa y de campo.

Muy cerca de Lima, vuelve a repuntar el número de proyectos de lotes y casas club en los balnearios del sur chico, como Punta Negra y Punta Hermosa, cuyo metro cuadrado se ha revalorizado en casi 20% ante la próxima apertura de un mall del grupo Algeciras.

Y, si avanzamos por la Panamericana Sur, llegamos a Ica, el nuevo destino de las desarrolladoras. “Esta zona será el nuevo Asia”, afirma Carlos Arriola, presidente del Comité Inmobiliario de la Cámara de Comercio de dicha región. En las playas de Ocucaje se han habilitado proyectos de lotes desde los 40 m2, con precios que van desde los S/ 35,000. Mientras tanto, en Paracas han empezado a venderse dos proyectos con salida al mar de 1.000 lotes cada uno, con fecha de entrega escalonada hasta el 2028.

Y, gracias al cálido clima cerca de la Huacachina, hay propuestas desde los 150 m2 para los interesados en una vida campestre. Otro sector para las casas de campo en Ica es Macacona, donde los precios de los lotes varían entre S/ 50.000 y S/ 80.000, desde los 200 m2. En Chincha, en tanto, una casa club en un condominio se acerca a los US$ 40.000.

La caleta San Antonio, en Arequipa, aparece en el mapa como otra opción atractiva hacia el sur, gracias también a su revalorización: de US$ 158 por metro cuadrado en el 2021 a US$ 312 en el 2023. Ahí, Menorca acaba de lanzar a la venta la cuarta etapa de su proyecto de casas club, aunque, ante la falta de nuevos espacios, descarta alguna ampliación. A corto plazo, no obstante, la desarrolladora mira también la zona de Mala (Lima) como un nuevo punto para sus inversiones. “Este será un año interesante para las casas de playa, resalta Manuel de la Barrera, gerente central comercial de Menorca Inversiones.

Y, al norte, las vistas al mar desde Barranca, Huarmey y Tumbes muestran una nueva oferta. La playa El Castillo, en Áncash, es uno de los casos. En esta zona los precios de lotes en una futura casa club oscilan entre los US$ 28,900 y los US$ 44,900, informa Piero Porcella, gerente comercial de GRV Condominios de Playa. “Un 30% de quienes adquieren el terreno lo revende o construye para alquilar por Airbnb o Booking, pero el 70% opta por usarlo como primera vivienda”, explica el ejecutivo. Playa Hermosa, ubicada a 35 minutos del aeropuerto de Tumbes, es otra zona que acoge proyectos con salida al mar.

Pero los bonitos atardeceres no solo se pueden ver cerca del litoral: el norte del país también ha generado un gran corredor de casas de campo. Uno de ellos está a menos de 40 minutos de la ciudad de Trujillo. Todo empieza en Conache, y pasa por Santo Domingo, Cerro Blanco, Quirihuac y Simbal. La apertura de un Makro cerca de la zona ha dinamizado la venta de este tipo de proyectos inmobiliarios, cuyos precios pueden superar los US$ 250,000 por un área de casi 1,000 m2. “En Trujillo tenemos playas como Huanchaco, pero es una zona más de turismo que para vivir; por eso, la zona campestre se ha abierto como una oportunidad de inversión”, señala Jorge Bendezú, gerente de la Constructora Belo Horizonte.

“Tanto Trujillo como Ica son ciudades con buen potencial y dinamismo para el desarrollo de urbanizaciones. Principalmente en Ica, la oferta inmobiliaria es muy amplia, y podemos ver que hay usos diversificados tanto de primera como de segunda vivienda”, comenta Rodrigo Arispe, gerente comercial de Desarrollo Urbano de Centenario.

¿Casas de playa como segunda vivienda?

Un centro comercial e incluso colegios cercanos. Todo lo que ahora pueden ofrecer estos proyectos lo han orientado a inmuebles para estancias más largas que solo unas vacaciones.

Antes de la pandemia por el COVID-19, por ejemplo, solo el 15% de clientes que tenía una casa de campo o playa la consideraba como una primera vivienda, y eran aquellos que tenían excedentes para invertir. El porcentaje subió a 30% para el 2021, según la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), y se estima que quienes miran la casa de playa o de campo solo como una opción de segunda vivienda disminuyan paulatinamente.

Proyectos frente al mar como Las Rompientes en Punta Negra, de Menorca, ya incluyen acceso a agua y desagüe, además de áreas comunes. Y, en aquellos lugares donde las empresas de agua pública todavía no brindan cobertura, las desarrolladoras están solicitando permisos para instalar pozos subterráneos, lo que puede incrementar en 15% el costo total del lote.

Pero, además de canchas de fútbol, piscinas, parques temáticos, caballerizas, áreas de entretenimiento, parrilla y hasta zonas de cultivos, se ha incorporado también el componente de sostenibilidad. Mantener las áreas verdes no es opcional ni es considerado solo para asegurar la venta de estos lotes: Centenario afirma que es parte del ADN, “para brindar una mejor calidad de aire”. Además, es clave contar con una buena infraestructura para reducir la congestión y la contaminación.

El reúso de aguas grises, la instalación de paneles solares para recargar los postes públicos y el cuidado del paisaje con el uso de materiales que garanticen la armonía con el espacio son otros detalles que el futuro propietario debe tomar en cuenta a la hora de decidir por un proyecto de casa de playa o de campo. Esto puede ayudarle a ahorrar algunos soles en el costo de su mantenimiento.

Ani Lu Torres – Gestión

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