Descripción enviada por el equipo del proyecto. La Reunión se ubica en un amplio sitio rural en las afueras de Rawson, en la provincia de Buenos Aires, dentro de un denso y poco común bosque en la geografía mayormente abierta de la zona. El proyecto comienza con la recuperación de una pequeña casa rural existente, consolidando su volumen compacto y carácter austero como la base del conjunto.

La intervención respeta la geometría simple del edificio original, reforzando la continuidad de sus paredes blancas y regularizando sus aberturas. El acceso se define por un arco incrustado dentro del grosor de la pared, estableciendo una transición precisa entre el exterior y el interior. Una superficie pavimentada con ladrillos organiza el borde inmediato y construye un vestíbulo abierto al paisaje boscoso.
En el interior, la distribución original se reorganiza alrededor de un vacío central cubierto por un invernadero ligero que actúa como un regulador climático y espacio compartido. Esta área concentra la cocina y actividades comunales, incorporando vegetación y modulando la luz a través de un sistema textil suspendido bajo el techo translúcido. La operación transforma el corazón de la casa sin alterar su perímetro.
Las habitaciones individuales se disponen a lo largo del perímetro existente, manteniendo proporciones y materialidad originales. Los pisos de cerámica se preservan donde es posible, y las nuevas adiciones, como carpintería metálica, muebles y elementos de almacenamiento, se resuelven a través de sistemas simples y desmontables que actualizan la funcionalidad sin competir con la estructura heredada.
El proyecto está concebido para albergar formas temporales de vida compartida: reuniones de amigos, períodos de trabajo remoto compartido y retiros para artistas o investigadores. La organización espacial permite la alternancia de espacios individuales y comunales sin superposiciones forzadas, habilitando diferentes grados de privacidad y uso simultáneo. En este sentido, La Reunión funciona tanto como una vivienda como una infraestructura cultural a escala doméstica, introduciendo una nueva actividad en el contexto del pueblo.
La Reunión no se concibe como una obra terminada. El proyecto establece una estructura abierta que permite la futura incorporación de nuevos elementos distribuidos en el sitio—una piscina, un anfiteatro al aire libre, un café, la recuperación de un galpón existente como sala multipropósito, una torre de observación—que se desarrollarán progresivamente en los próximos años. Estos componentes ampliarán el alcance del conjunto, activando el bosque y consolidando el sitio como un lugar de encuentro, producción y estancia temporal.






