Cuando pensamos en ciudades, a menudo asumimos que la cuadrícula ortogonal es la norma: ordenada, predecible y racional. Sin embargo, muchas áreas urbanas alrededor del mundo, notablemente aquellas moldeadas por colinas y terrenos irregulares, desafían esta convención. En ciudades como Lisboa, en Portugal, las cuadrículas ortogonales aparecen solo en zonas más planas como Baixa, mientras que áreas circundantes como Alfama se adaptan orgánicamente a la topografía. Estas áreas crean formas urbanas más estratificadas, irregulares y visualmente dinámicas. Ereván en Armenia, ofrece otro ejemplo urbano de esta adaptación: el Complejo Cascade transforma una empinada colina en un espacio público aterrazado que conecta diferentes niveles de la ciudad mientras enmarca vistas panorámicas. Para otros países, esta respuesta a la topografía se vuelve aún más crítica. Ciudades como Tegucigalpa en Honduras o Valparaíso en Chile están definidas por terrenos empinados e irregulares que requieren que los arquitectos y arquitectas se involucren profundamente con la tierra. Diseñar en estos contextos, especialmente para proyectos residenciales, exige adaptación técnica y una comprensión contextual que permita que la pendiente se convierta en un elemento generador en el proceso de diseño.
En este sentido, este resumen tiene como objetivo proporcionar ejemplos de casas que abordan su relación con la topografía de diferentes maneras. Al mismo tiempo, espera ofrecer ideas para profesionales de la arquitectura que buscan diseñar en contextos similares. Curiosamente, tres estrategias se hicieron evidentes al trabajar con terrenos inclinados: la primera es elevar la estructura sobre pilotes, permitiendo que la distribución interior se mantenga horizontal y separada de las irregularidades del terreno debajo. El segundo enfoque implica crear formas escalonadas o en terrazas que sigan la pendiente, dividiendo el programa verticalmente y permitiendo que cada nivel se adapte a diferentes elevaciones. El tercero se basa en los dos anteriores utilizando la pendiente misma como generadora de la forma, alineando o contrastando la geometría de la casa con la inclinación. Cada una representa una manera de trabajar con, en lugar de contra, la topografía, transformando las limitaciones en oportunidades para una riqueza espacial y una integración más profunda con el entorno.
Continúa leyendo para descubrir 14 casas alrededor del mundo que encarnan estas estrategias, ofreciendo enfoques diversos para construir con la pendiente.
Elevar la estructura sobre pilotes
Una de las respuestas más directas al terreno inclinado es elevar la estructura por encima de él utilizando pilotes. Este enfoque preserva una distribución interior plana y ortogonal, al mismo tiempo que minimiza la alteración de la forma del terreno existente. Al separar la casa del suelo, los arquitectos y arquitectas pueden evitar excavaciones costosas y crear momentos espaciales interesantes debajo de la estructura, como áreas exteriores sombreadas, mejor flujo de aire o miradores elevados. En términos de diseño, a menudo enfatiza la horizontalidad y permite que el edificio se lea más claramente como un objeto singular y unificado contra la complejidad del terreno.
Casa en los árboles / Ayako Arquitetura


Casa Oyea / Yangnar Studio


VAY, Coonoor Retreat Lodge / Biome Environmental Solutions


Un hospedaje en el Pigüe / Mestizo Estudio Arquitectura


Casa Taller / Agustín Berzero + Manuel Gonzalez Veglia (Tectum arquitectura)


Dividir el programa en terrazas
Este método abraza la pendiente al dividir el programa del edificio en múltiples niveles que siguen la inclinación natural. Estas formas escalonadas o aterrazadas ofrecen oportunidades para la conectividad visual, variedad espacial interior y plataformas exteriores en diferentes elevaciones. Esta estrategia funciona bien cuando el objetivo es integrar el hogar de manera más íntima con el terreno, permitiendo que cada nivel se abra al paisaje. El edificio, en este caso, se convierte en una experiencia desplegable, donde el acto de moverse a través del espacio refleja el acto de subir o bajar el terreno mismo.
Sar Street House / Parsonson Architects


Oblique House / Red Brick Studio


Casa en Pendiente / Gian Salis Architect


Casa Oruç / saavedra arquitectos


Villa en Frýdava / Uhlik architekti


La pendiente como generador de la forma
El enfoque más integrado trata la pendiente no como un desafío a superar, sino como un generador de diseño. En estos casos, la geometría de la casa está alineada o deliberadamente contrastada con la topografía, resultando en formas altamente contextuales. Esta estrategia puede ayudar a producir una arquitectura que se sienta profundamente arraigada en el lugar—donde la circulación, la materialidad y las vistas se crean en respuesta directa a los ritmos y contornos de la tierra. La pendiente se convierte en el principio organizador, anclando la arquitectura tanto física como conceptualmente a su entorno.
Peace Residence / Quinzhee Architecture


Casa Pendiente / Claudio Santander + María Ines Buzzoni


Casa Cabbage Tree / Peter Stutchbury Architecture


Casa Guthrie / Francisca Pulido + Felipe Assadi

