«Sentirse en casa» es una expresión que representa las sensaciones de acogimiento y confort que transforman un espacio en un verdadero refugio. Para alcanzar esta experiencia, diversos elementos — como colores, texturas, iluminación y materiales — desempeñan un papel esencial, construyendo un ambiente que promueve relajación y bienestar. Apoyado por estudios en el campo de la psicología ambiental y neurociencia, este vínculo entre el ambiente físico y el comportamiento humano evidencia cómo la arquitectura influye directamente en la creación de atmósferas, pudiendo, incluso, transformar el caos en tranquilidad.
El arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa argumenta que el hogar va más allá de una estructura física; es una condición compleja y fluida, moldeada por memorias, imágenes, deseos y miedos. Construido gradualmente a través de rituales y rutinas, el hogar se desarrolla a medida que el individuo y la familia se adaptan al mundo. En este proceso, la búsqueda de un ambiente que transmita acogimiento y tranquilidad se vuelve esencial, especialmente cuando el entorno sugiere lo contrario. Para estas situaciones, seleccionamos cinco estrategias que pueden contribuir a la creación de refugios protegidos del caos exterior.

Estas estrategias se unen para crear ambientes serenos, promoviendo intimidad y confort. A través de elementos de diseño cuidadosamente planeados que intensifican las conexiones personales y las experiencias sensoriales, podemos cultivar espacios que invitan a la tranquilidad. Además, accesos bien considerados ayudan a hacer la transición del bullicio externo al santuario pacífico del hogar, creando un refugio armonioso en el paisaje urbano.
Creando espacios acogedores
«La luz de la ventana de una casa es una luz que espera», observó Bachelard. Un hogar auténtico tiene alma, un alma que aguarda a su habitante. En la construcción de esta atmósfera, la iluminación es fundamental. Como la tranquilidad está directamente ligada al acogimiento y a la sensación de confort, la luz se convierte en una herramienta que influye en las emociones. Luces suaves y cálidas crean un ambiente acogedor, mientras que la iluminación natural abundante estimula el bienestar físico y mental. Junto con la iluminación, los colores activan el cerebro, creando un lenguaje único conectado a las memorias y experiencias de cada individuo. Sus combinaciones crean una comunicación visual que impacta, directa o indirectamente, el comportamiento humano. Además de influir en la atmósfera espacial, los colores se convierten en un recurso poderoso para generar sensaciones, promoviendo tranquilidad con tonos neutros y suaves, como el azul, verde y gris claro.
No obstante, la estrategia más conocida cuando se trata de la creación de espacios acogedores es la incorporación de elementos y materiales naturales. La práctica, denominada biofilia, destaca la importancia del contacto con la naturaleza para la reducción del estrés. En este contexto, se hace uso de la integración de espacios paisajísticos bien elaborados o de pequeñas vegetaciones puntuales, dependiendo del espacio disponible. Además, estructuras o revestimientos compuestos por elementos naturales, como la madera, traen calidez al espacio doméstico, reforzando la conexión con la naturaleza.
Casa Ninho / Ho Khue Architects

Casa da Tranquilidade / Tal Goldsmith Fish Design Studio

Casa Jardim Secreto / ROOM+ Design & Build

Aislamiento acústico
Según Schmid, «la casa acoge, satisface un conjunto de necesidades básicas de seguridad, involucramiento […] es como si ofreciera consuelo interminable al ser humano […], mientras el mundo, muchas veces incómodo, se opone a esa sensación». En esta dicotomía entre casa y mundo, surge la importancia del confort acústico. La acústica es el aspecto de mayor complejidad del ambiente construido, ya que los oídos son extremadamente sensibles. El ruido urbano, en este contexto, se convierte en un factor de estudio relevante, impactando directamente la salud, descalificando los espacios habitados como una de las mayores fuentes de estrés. Por eso, el aislamiento sonoro es esencial.
Para ello, muchas veces es necesaria la utilización de tecnologías, como la ejecución de pisos «flotantes», aislantes acústicos en techos y paredes (como lana de roca y vidrio), o incluso el uso de carpintería acústica. Como solución más rápida y limpia para los problemas de ruidos, la utilización de alfombras y cortinas, paneles y muebles tapizados son grandes aliados. Complementar esto con música suave o sonidos de la naturaleza, como el sonido del agua, ayuda a crear un ambiente aún más sereno.
Casa de Fin de Semana en el centro de São Paulo / spbr arquitetos

Casa con un patio interior / Hiroshi Kinoshita and Associates

Casa cerca de Demachiyanagi / atelier Luke

Conexión emocional con el hogar
«Habitar es cuidar», afirma Heidegger, un proceso continuo de organizar y embellecer los espacios, convirtiéndolos en extensiones de nosotros mismos. A través de símbolos y signos, el ser humano imprime su identidad en el ambiente, convirtiendo la vivienda en un reflejo de su esencia. Así, la elección de revestimientos, muebles y objetos decorativos a menudo revela rasgos de la personalidad de los habitantes, fortaleciendo la conexión emocional con el hogar. Elementos afectivos, como fotos, recuerdos de viajes y piezas artísticas también intensifican la sensación de pertenencia y bienestar, convirtiendo la casa en un verdadero santuario.
Casinha / Letícia Bianchi Arquitetura

Casa Estante para Libros / Shinsuke Fujii Architects

Morro do Querosene House / gruposp

Aromas y texturas
Cuando se le pregunta sobre sus memorias en relación a la casa donde pasó parte de su infancia, el arquitecto finlandés Juhani Pallasmaa dice que, más que la visión, sus recuerdos son basados en el olor de la casa. Según él, cada casa tiene su olor, el cual no siempre percibimos cuando estamos en ella, pero al regresar lo reconocemos de inmediato. En este sentido, un enfoque interesante e intrínsecamente relacionado al diseño arquitectónico es incorporar olores provenientes directamente de los materiales de construcción o muebles seleccionados. Pallasmaa, en una entrevista a Ila Bêka y Louise Lemoine, dice que la arquitectura podría integrar de manera más activa los olores como componentes de diseño, citando como ejemplo la madera. Según el arquitecto, este material emite un olor confortable que agrada al «tacto de la nariz».
Además de los aromas, las texturas también contribuyen a un ambiente relajante. Superficies de pisos, paredes y muebles, así como las temperaturas del ambiente, humedad y la ventilación, definen buena parte del confort en relación al tacto. Además, tejidos naturales y texturizados, como algodón, lino y lana, crean un ambiente más acogedor, proporcionando sensaciones táctiles agradables.
Vivienda de tierra líquida / Oficina de arquitectura X

Reforma interior cal Jordi&Anna / Hiha Studio

Estudio en azotea Tapachula / TO

La entrada como umbral entre el exterior y el interior
La entrada de la casa es un lugar de transición entre el mundo caótico de la ciudad y su refugio, por lo que un ambiente acogedor al entrar ayuda a preparar la mente para el descanso. Pensar en la entrada como un verdadero portal hacia un refugio urbano significa diseñarla para ser más que un mero lugar de paso. Con pequeños ajustes, puede convertirse en una invitación a desacelerar, un recordatorio diario de que, dentro de casa, el ritmo puede ser más tranquilo, cómodo y alineado al bienestar.
Casa da Ponte / Leo Romano

Casa Jardines / Stemmer Rodrigues Arquitetura

Casa 1/3 / Momento
