Situada en el borde sur de l’Estany de Banyoles, el lago natural más grande de Cataluña, la nueva escuela infantil del campus Casa Nostra nace con la voluntad de reunir en un único lugar un programa educativo que hasta ahora se encontraba disperso por el centro de Porqueres. El proyecto se implanta sobre la huella de un edificio preexistente y adapta su volumen a las condiciones marcadas por la normativa urbanística, integrándose en el conjunto existente.
La organización del edificio se articula alrededor de un amplio corredor de acceso que conecta la escuela con el resto del campus. Este espacio no se concibe únicamente como un lugar de circulación, sino como una extensión de las aulas, capaz de acoger actividades de juego, aprendizaje informal y encuentros colectivos. Gracias a las particiones correderas, las aulas pueden abrirse y relacionarse entre sí, generando espacios flexibles y cambiantes que se adaptan a distintas formas de uso.
Dado que la edificabilidad máxima permitida ya estaba agotada, el proyecto traslada parte de la experiencia educativa al exterior. Así, un aula al aire libre se incorpora como una estancia más del conjunto, entendida no como un espacio complementario, sino como una auténtica prolongación del entorno de aprendizaje interior.
Las fachadas reinterpretan la composición de los edificios del campus mediante grandes aperturas que favorecen la relación con el paisaje y el patio. Las aulas orientadas al sur cuentan con amplios cerramientos vidriados deslizantes que pueden ocultarse completamente dentro del espesor del muro. Cuando permanecen abiertos, el edificio adquiere una condición cercana a la de un porche.
Esta obra ha sido seleccionada como finalista en los Premios FAD 2026.














