La Torre F surge en el distrito de Plateau, Abiyán, como el rascacielos más elevado del territorio africano gracias a sus 421 metros de altura. El arquitecto Pierre Fakhoury proyectó esta mole de 75 plantas que aventajará a la Iconic Tower de Egipto para el ciclo 2026. Bajo el patrocinio del Ministerio de Construcción, Vivienda y Urbanismo, la empresa belga BESIX desarrolla una infraestructura enfocada en «centralizar los servicios gubernamentales» de Costa de Marfil. Esta megaconstrucción representa la vanguardia del urbanismo marfileño y busca consolidar la hegemonía arquitectónica de la nación en la región.
Esa monumental pieza arquitectónica representa un avance en sostenibilidad y eficiencia, según su creador. La promotora PFO África busca realzar el perfil urbano marfileño mediante oficinas estatales y recintos culturales de referencia internacional. Con su finalización, la edificación servirá como símbolo de modernización regional, consolidándose como un hito arquitectónico que albergará espacios clave para los ciudadanos y turistas extranjeros.

El coloso africano destaca en el paisaje de Abiyán, en Costa de Marfil.
¿Cómo será el majestuoso rascacielos que transformará el horizonte de Costa de Marfil?
El coloso africano destaca en el paisaje de Abiyán por su diseño innovador que imita una ‘máscara africana estilizada’ mediante una fachada geométrica única. El Bureau Greisch confirma que la obra alcanzó los 300 metros de altura en 2026, año en el que se prevé su finalización definitiva para centralizar oficinas gubernamentales y servicios públicos. Esta infraestructura busca mejorar la eficiencia administrativa al reunir diversas instituciones estatales bajo un mismo techo vanguardista.
El Ministerio de Construcción de Costa de Marfil, respaldado por la constructora BESIX, lidera este complejo multifuncional que incluye un auditorio con más de 200 asientos. En la cima resalta la «linterna», una estructura de vidrio diseñada para ofrecer vistas panorámicas hacia la laguna Ébrié.

La Torre F implementará un sistema de doble piel en su estructura.
Fakhoury explica que la estética del rascacielos posee una profunda carga simbólica inspirada en las tradiciones locales. «Cada línea y cada ángulo de la torre reflejan la herencia cultural de África», logrando una armonía entre modernidad y pasado, según el arquitecto.
¿Por qué la Torre F implementará un sistema de doble piel en su estructura?
El rascacielos africano incorpora una fachada de vanguardia fabricada con 16.000 paneles de vidrio para potenciar la eficiencia energética. Este sistema, desarrollado por la firma Tess.fr, emplea un par de cubiertas: la superficie exterior actúa como «protección solar» frente al intenso clima de Costa de Marfil, mientras el revestimiento interior mantiene la climatización bajo parámetros ideales.
La empresa PFO África sostiene que dicha estructura «optimiza la circulación ambiental» al disminuir el impacto térmico dentro del edificio mediante un funcionamiento técnico excepcional. Tal avance arquitectónico otorga una apariencia singular al gigante de concreto y lo posiciona como referente en sostenibilidad para las obras venideras del territorio al mitigar el consumo eléctrico.
El mecanismo inteligente permite que el coloso marfileño gestione los recursos naturales con maestría, puesto que aprovecha la ventilación pasiva. Gracias a esta ingeniería de punta, la edificación reduce su huella ecológica y garantiza confort térmico absoluto sin depender exclusivamente de fuentes artificiales de enfriamiento.

La obra africana ya alcanzó los 300 metros de altura en 2026.
¿Cómo superaría al rascacielos más alto de Sudamérica?
La enorme torre alcanzará una altura final de 421 metros, cifra que la consolidará como el rascacielos más alto del continente y superará ampliamente a los gigantes de Sudamérica. Con este metraje, la estructura aventaja por 121 metros a la Gran Torre Santiago en Chile, lo cual equivale al tamaño de un edificio con «entre 30 y 40 pisos adicionales».
Incluso frente a proyectos futuros como el Ciprian Resort en Uruguay, previsto para 2027, la construcción africana mantendrá una superioridad mayor a los 100 metros. El análisis de Vandal señala que este ícono de África Occidental funcionará como un emblema de «diseño innovador» y modernización para toda su infraestructura regional.






