Descripción enviada por el equipo del proyecto. Ermita C70 transforma una vivienda de los años sesenta en el Centro Histórico de Mérida mediante una operación de sustracción: demoler parte de lo construido para recuperar el vacío como fuente de luz, ventilación y convivencia.

Ubicada en el Centro Histórico de Mérida, Yucatán, la vivienda original ocupaba prácticamente la totalidad del predio, dejando apenas 7 m² de área libre. La distribución existente había generado espacios interiores con iluminación natural limitada, poca ventilación y una configuración que ya no respondía a las necesidades contemporáneas de sus habitantes. Frente a estas condiciones, el proyecto planteó una estrategia inversa a la ampliación convencional: recuperar superficie libre para mejorar la calidad espacial y ambiental de la vivienda.


La principal operación consistió en demoler estratégicamente 23 m² de la construcción existente para generar un patio central. Este vacío se convirtió en el punto de partida para reorganizar la vivienda y en el elemento articulador entre las áreas privadas y sociales. Su orientación norte-sur favorece la entrada de luz natural y permite establecer ventilación cruzada hacia las dos recámaras y las áreas comunes. La incorporación de una piscina y un espacio de convivencia transforma además el patio en el centro de la vida cotidiana, vinculando las actividades domésticas con el exterior.

El proyecto conservó la estructura principal de la vivienda existente, incluyendo muros de mampostería, losas y muros perimetrales. Esta decisión permitió reducir la intervención sobre el inmueble y aprovechar los recursos constructivos existentes, mientras que las demoliciones selectivas hicieron posible modificar la organización espacial sin reconstruir completamente la vivienda. La configuración final concentra un programa de 110 m² alrededor del nuevo patio e integra dos recámaras con baño completo, medio baño, cuarto de máquinas, bodega y un área social abierta que reúne recibidor, cocina con isla y comedor.

La materialidad establece un vínculo con el contexto regional mediante una combinación de piedra labrada, pisos de pasta y pasta tipo chukum pigmentada. Estos materiales reinterpretan recursos constructivos tradicionales de Yucatán desde una expresión contemporánea. Parte del piso de pasta original fue recuperado y reutilizado en el medio baño, prolongando su vida útil y conservando una huella material de la vivienda preexistente.


La fachada hacia la calle tampoco poseía un valor arquitectónico particular. En lugar de conservarla literalmente, se modificó para establecer un nuevo frente que replica el ritmo y la proporción de vanos característicos de las construcciones existentes del Centro Histórico, integrando la vivienda a su contexto urbano sin recurrir a una reproducción histórica.

Ermita C70 plantea así la rehabilitación como una estrategia de transformación basada en la recuperación de condiciones esenciales de habitabilidad. A partir de la conservación de lo existente y la eliminación selectiva de materia, el proyecto convierte la demolición en un patio de 25 m² que organiza la vivienda, mejora su iluminación y ventilación y recupera el vínculo cotidiano entre interior y exterior. El vacío deja de ser superficie no construida para convertirse en el principal generador de bienestar.







