El proyecto en Salinas del Rey abarca un área de intervención de 2.190 m² en el municipio de Juan de Acosta, ubicado en el departamento colombiano del Atlántico. Este enclave costero es reconocido por sus vientos constantes, ideales para el kitesurf y otros deportes acuáticos, lo que ha generado una alta demanda turística y la necesidad de infraestructura adecuada.
La propuesta responde a esta condición mediante un equipamiento que integra espacios para la práctica deportiva, áreas de encuentro y zonas destinadas al comercio local. El proyecto también promueve el esparcimiento, la cultura y la economía de la región. Para contener el crecimiento urbano descontrolado y proteger el entorno natural, se plantea una barrera vegetal compuesta por especies nativas.
El conjunto se organiza a partir de dunas paisajísticas que cumplen una doble función: mitigar los fuertes vientos predominantes del noroeste y albergar actividades culturales y comerciales, especialmente vinculadas a la gastronomía local. Estas dunas incorporan senderos y vegetación propia del lugar, integrando arquitectura y paisaje de manera orgánica.
La edificación principal está inspirada en la abstracción formal de una duna de arena. Se concibe como una gran cubierta curva, elevada sobre el terreno, que genera espacios interiores protegidos para el desarrollo del programa. El uso predominante de la madera refuerza la relación con el entorno.
Finalmente, un malecón elevado actúa como brazo conector entre la playa y el conjunto arquitectónico. Sus recorridos sinuosos elevados previenen inundaciones y articulan el acceso desde las áreas de aparcamiento, consolidando una experiencia continua entre paisaje, deporte y arquitectura.























