El estudio lisboeta Domitianus Arquitetura —dirigido por Paulo Tormenta Pinto y Rosa Maria Bastos—, ha sido el autor de la intervención en la mitad norte del Parque Deportivo Ramalde, en Oporto. El proyecto incluye la construcción de un nuevo campo de rugby y fútbol, un edificio de apoyo con vestuarios y servicios, una tribuna cubierta, una zona de atletismo y un espacio específico para la práctica del tiro con arco.
El Parque Deportivo Ramalde ocupa una superficie aproximada de cinco hectáreas y fue concebido originalmente entre 1952 y 1960 por el arquitecto Fernando Távora, como parte de la Unidad Residencial Ramalde. Posteriormente, la FNAT (Fundação Nacional para a Alegria no Trabalho) modificó el proyecto inicial mediante un plan ambicioso de instalaciones deportivas, del cual solo llegaron a materializarse el estadio de fútbol y las pistas de tenis, dejando amplias áreas sin urbanizar, especialmente al norte y al sur del conjunto principal.
La implantación del nuevo campo de juego es el elemento estructurante de toda la intervención, tanto por su escala como por sus exigencias técnicas. A partir de este núcleo, se organizan el resto de los espacios del programa. El edificio de apoyo está integrado directamente con la modelación topográfica necesaria para la instalación del campo, revelando su volumen de forma gradual hacia el sur, donde se sitúa el acceso principal.
Sobre el edificio se dispone una amplia plataforma que conduce a la tribuna cubierta, colocada de manera tangencial al campo. En el interior, los distintos usos —vestuarios, sala polivalente, oficinas, puesto médico y servicios— están articulados en torno a un atrio central. La tribuna se cubre mediante una estructura de hormigón armado con una viga pretensada continua y pilares separados aproximadamente quince metros, generando un voladizo de doble pendiente que dota al conjunto de una imagen clara y unitaria.















