La estación de metro Qasr AlHokm constituye uno de los principales nodos del sistema de transporte subterráneo de Riad, que incluye la parada rey Abdullah de Zaha Hadid Architects, lo que consolida un conjunto de infraestructuras de gran relevancia urbana en la capital saudí.
El proyecto de Snøhetta, desarrollado a partir del concurso ganado en 2012, articula espacio público e infraestructura mediante un gran dosel curvado de acero inoxidable. Esta cubierta, con forma de cuenco espejado, se extiende sobre la plaza y desciende hacia el interior. Los paneles de doble curvatura de 8 mm generan una superficie continua y reflectante. La piel pulida cumple una doble función: canaliza la luz natural hacia los niveles subterráneos y conecta visualmente el exterior con el interior gracias a los reflejos. La plaza, mediante suaves pendientes, conduce a los visitantes bajo la cubierta hasta los accesos principales. El sistema incorpora paneles fotovoltaicos y recoge el agua de lluvia para destinarla al riego del jardín inferior.
La estación, que da servicio a dos líneas de metro, se desarrolla en ocho niveles subterráneos y ocupa aproximadamente 20.000 metros cuadrados. En la base del atrio se integra un jardín subterráneo, a unos 35 metros bajo el nivel urbano, que introduce vegetación y ayuda a preservar esta temperatura templada incluso durante los meses más calurosos.
Los tubos vidriados que contienen las líneas de metro sobresalen hacia el atrio, lo que permite una lectura clara de los recorridos. Las paredes inclinadas presentan un revestimiento inspirado en la arquitectura tradicional de la región central de Arabia Saudí. Cuentan con 326 perforaciones triangulares de distintos tamaños que filtran la luz y remiten a los patrones históricos característicos de la zona.



















