Descripción enviada por el equipo del proyecto. En la bahía de Zihuantanejo, en la cima de una colina que desciende hacia Playa la Madera, se alza Carpinteros, un edificio residencial inspirado en las velas que atraviesan la costa y el arte de la transformación. El proyecto traduce la relación entre el viento, el material y el paisaje en una arquitectura que dialoga con el mar, la pendiente que lo sostiene y su contexto.

En el corazón del pueblo, entre el mar y la colina, Carpinteros se integra en la malla viva de Playa la Madera, una de las playas más emblemáticas del destino. La ubicación privilegiada del edificio y su topografía accidentada permiten la conexión de tres realidades: la playa y el Paseo Del Pescador, el centro del pueblo y la cima de la Colonia La Madera, vinculando diferentes niveles territoriales e integrando lo natural y lo urbano. Como parte del proyecto, se rediseñó una escalera pública existente para conectar estos niveles, incorporando vegetación, luz y áreas de descanso, contribuyendo al paisaje, la ciudad y la comunidad.
Con siete niveles que se adaptan a la topografía, Carpinteros está organizado en torno a una circulación vertical que funciona como un mástil. Desde él se extienden volúmenes planos y curvos que evocan velas al viento, creando una composición fluida que responde a las pendientes naturales del sitio. En planta, los espacios se trazan a lo largo de ejes orgánicos que, como olas, generan atmósferas, definen la circulación, las fachadas y la relación entre el interior y el exterior.
El programa del edificio consta de trece unidades en diferentes tipologías, con dos y tres dormitorios, todas orientadas al sur para maximizar las vistas de la bahía. Las terrazas, delimitadas por jardineras y velas laterales, permiten una transición suave entre el interior y el paisaje, generando ventilación cruzada, luz cambiante y perspectivas únicas desde cada unidad. El programa se completa con un área común, terraza, piscina infinita y jacuzzi con vista a la bahía, y un espacio comercial adyacente al malecón.
La fluidez formal del proyecto requería una compleja estructura mixta: losas de fundación escalonadas que se adaptan al relieve, muros de concreto reforzado curvados y columnas que, junto con vigas, forman marcos rígidos que soportan las losas superiores. Las terrazas se resuelven con vigas cóncavas y convexas que siguen el trazo orgánico de las jardineras, integrando barandas y vegetación en un solo gesto constructivo.
El uso de pintura a la cal en tonos terracota ancla el edificio al paisaje tropical y a la arquitectura vernácula de la región, mientras que su ubicación dentro de un entorno urbano vivo y complejo transforma el proyecto en un punto de encuentro entre el material, el viento y la luz del Pacífico. Con carácter y una presencia serena y firme sobre la topografía, Carpinteros se integra como una continuación del relieve hacia el mar, entrelazándose con el contexto urbano.






