Este proyecto, desarrollado con un presupuesto reducido, tiene como objetivo la puesta en valor de la Fábrica del Pilar en Motril como museo industrial del azúcar. La intervención se plantea en distintas fases, entendidas como partes de un proceso prolongado en el tiempo, de manera que cada actuación pueda leerse de forma autónoma o como parte de una estrategia global sobre todo el recinto. Este planteamiento permite que el conjunto avance de forma progresiva, adaptándose a los recursos disponibles a lo largo de los años.
Una de las actuaciones principales es la recuperación y restitución de la maquinaria del tren de molinos destinada al triturado de la caña de azúcar. Se recoloca una parte significativa de las piezas y elementos originales que se encontraban desmontados y dispersos por el entorno, respetando su condición de Bien de Interés Cultural. La intervención se completa con la reposición de las pasarelas de mantenimiento, lo que hace posible diseñar diversos recorridos interiores que permiten comprender los procesos productivos de la fábrica. Estos itinerarios incorporan soluciones de accesibilidad mediante pequeños elevadores que salvan los distintos desniveles existentes.
Asimismo, se reparan las carpinterías deterioradas, se definen nuevas vías de evacuación y se mejora su señalización. Aunque la nave cuenta con abundante iluminación natural, se refuerza la iluminación artificial para garantizar la visita en distintos horarios.
El proyecto incluye también la rehabilitación de la nave cortadora y del canal de descarga. En la nave se actúa sobre la cubierta, que se encontraba muy deteriorada y requería una intervención integral. En el canal de descarga se realiza una limpieza profunda y se cubre con vidrio transparente pisable, permitiendo su lectura sin perder funcionalidad.
Finalmente, se incorporan tres nuevos elementos que organizan el acceso al conjunto: un patio de trabajo que conecta los dos niveles mediante escalera y elevador; un pabellón de divulgación cuyo cerramiento de tablero tricapa funciona como expositor de herramientas; y un gran umbráculo de madera laminada que articula y cubre estos espacios. Todo el proyecto apuesta por el reciclaje de materiales existentes, reutilizando maderas, tejas y tableros para dar coherencia, sostenibilidad y continuidad al conjunto.




















