15 abril, 2024

Formas creativas de utilizar cuadros en la decoración de tu casa (del recibidor al baño)

Olvídate de paredes vacías. Si no sabes cómo elegir cuadros para decorar tu casa, te decimos cuáles poner, dónde y con qué acompañarlos. ¡Súbela de nivel!

1. EN PAREJA Y ALINEADOS

¿Cómo elegir cuadros para decorar el recibidor? Sin duda, a tu gusto y según el efecto que quieras lograr. Las interioristas Camilla Falconer y Emma Longmore, de Interior Facelift, han optado por un par de láminas de gorgonias para decorar la repisa de este banco de obra. El color azul de estos corales marinos —a juego con los textiles— y los marcos en madera aportan calidez y frescura a este recibidor. 

Cojines azules, de Trend Interiors. Aplique, de Nkuku.

2. SOBRE EL CABECERO DEL DORMITORIO

En las zonas de descanso ¿qué cuadros para dormitorios son los más aconsejables? Evidentemente, los que por temática y color te induzcan a la calma. Las estilistas prefieren ponerlos sobre el cabecero. En este cuarto, la interiorista Marta Tobella ha elegido dos cuadros vegetales en tonos neutros para decorar la repisa del cabecero, que no interfieren en el relax.

Mesitas de noche y cuadros, en Sacum.

3. EN SOLITARIO SOBRE UN MUEBLE

La decoradora Solange Van Dorssen ha colocado sobre un aparador este precioso cuadro botánico con un discreto marco negro. ¿El objetivo? Es una clara llamada de atención. Si te fijas en el cuadro, tu mirada desembocará en el mueble. Y sí, se siguen llevando apoyados en el suelo, la chimenea o la pared. Un truco: elige un cuadro vertical en un mueble horizontal para dar dinamismo a la estancia.

Aparador y lámpara de sobremesa, en Catalina House. Cuadro, de Sacum.

4. EN BLANCO Y NEGRO

Las flores son un tema recurrente en los cuadros por su intenso colorido. Estas en cambio, en blanco y negro, destacan por su sobriedad y elegancia. Las han elegido para este recibidor las interioristas Isabel Flores, Nuria Almansa e Isabel Font. ¿Cómo colgar cuadros en la pared? Una manera son simétricos, con el mismo marco y paspartú y bien centrados sobre la consola, como estos, que dan sensación de orden. 

Consola, de Casa. Alfombra, de Leroy Merlin.

5. EN UNA ESQUINA

¿Qué cuadros poner en el salón? Uno, dos, una composición… Todo es válido. Solo tienes que tener en cuenta el espacio del que dispones y el estilo que quieres darle. La decoradora Belén Ferrándiz ha elegido un gran cuadro de avestruces en vertical para ganar altura y en tonos marrones para crear una sensación de confort, seguridad y estabilidad. ¿Sabías que estas aves significan armonía y equilibrio?

Sofás, de Ikea. Mesa de centro, diseño de la decoradora. Alfombra, de Kilombo Rugs.

6. DEL MISMO ESTILO

Si te preguntas cómo decorar con cuadros, es más fácil de lo que parece. Solo tienes que emplear la lógica. ¿Te gusta el arte abstracto? Coloca uno o dos lienzos de la misma gama cromática sobre el sofá, como han hecho aquí las interioristas Isabel Flores, Nuria Almansa e Isabel Font. Con la ayuda de un nivelador, cuélgalos a la misma altura. ¿Te has dado cuenta que estos ocupan todo el ancho del sofá?

Sofá, de Ormoss. Mesas de centro, de Maisons du Monde. Lámpara, de Better & Best. Mesa velador, de Majestic.

7. DE TEMÁTICA SIMILAR

¿Tres cuadros en un mismo espacio son multitud? No, si comparten la misma temática. En este comedor, la interiorista Katy Linder ha elegido obras que giran en torno a figuras femeninas: el cuadro más grande, colgado en la pared, es un póster publicitario y los otros dos más pequeños, apoyados en el mueble, empoderan a la mujer. Si te fijas, el verde y el amarillo está presente en los tres cuadros. 

Butaca de Atemporal. Plaid, de Matèria. Mesa del comedor y de centro, en Sacum. Sillas, de Madam Stoltz. Lámpara, de Kartell, en Pilma. Jarrones, de Brucs y Filocolore. Mueble archivador, de Antique Boutique. Alfombra, de Forghani.

8. TRES EN BALDA

Sobre el suelo, un zócalo o un mueble, los cuadros apoyados quedan fenomenal y dan a la estancia cierto aire bohemio y desenfadado. En este salón, la interiorista Pía Capdevila ha decorado la balda sobre el sofá con tres cuadros de motivos geométricos. Enmarcados en madera, se han colocado en horizontal y vertical para imprimir movimiento. 

Sofá, de T & C Projects. Mesa de centro, de Sacum. Librería y estante, diseño de la decoradora.

9. UNA COMPOSICIÓN INTERESANTE

Otra vez es el sofá el que da la pauta a la hora de decorar con cuadros el salón. En esta ocasión el factor sorpresa es el protagonista. Marta Tobella ha elegido varios cuadros abstractos que coinciden en las tonalidades y en los marcos discretos; mientras que difieren en la forma y el tamaño, con los que ha querido jugar. A pesar de ello, la simetría sigue presente. Si trazas una línea imaginaria, te sale un cuadrado perfecto.

Sofá, de Atemporal. Mesa de centro, de Pilma.

10. EN BUENA COMPAÑÍA

A la hora de decorar con cuadros no solo es importante decidir qué cuadros poner en el salón, también dónde, cómo y con quién. Y es que los compañeros de sitio también aportan. Un espejo con marco dorado es el mejor best friend de este cuadro botánico. Apoyados ambos en la chimenea, dan luz, amplitud y calidez al salón. 

Cuadro, de Bon Vent. Espejo, de Antrazita. Sofá, de Margarita Ventura. Mesa de centro, de Taller de las Indias. Mesa auxiliar, de La Maison. Butacas tapizadas con la tela de flores Harrocate Blue, de Gancedo. Alfómbra, de Francisco Cumellas.

11. DE LA MANO DE UN ESPEJO

También puedes poner arte abstracto en el dormitorio pero procura que los cuadros no sean muy grandes y predominen los tonos neutros. Aquí Pía Capdevila ha optado por acompañar los dos lienzos con un espejo. Los tres bien avenidos comparten protagonismo en el cabecero.

Cabecero de DM, diseño de Pía Capdevila. Aplique, de Faro.

12. A LOS PIES DE LA CAMA

Si echas de menos el sol, una interpretación de él te vendrá como anillo al dedo en tu dormitorio. La interiorista Rocío Moreno Santamaría ha elegido este cuadro en amarillo y en vertical para que los techos parezcan más altos. Lo ha apoyado sobre la cómoda, a los pies de la cama. Es lo primero que ven sus dueños al despertarse y les llena de energía. 

Cómoda, de Crisal Decoración.

13. EN UN LATERAL

¿Quieres dar vida a una esquina de tu dormitorio? ¡Decóralo con cuadros! Así lo ha hecho en este cuarto la interiorista Paula Rombys. Además, no resta protagonismo al cabecero de capitoné. Ha elegido dos fotos en blanco y negro y sepia dedicadas al universo femenino y las ha colgado una debajo de la otra. ¡Mira qué bien engaman los marcos de madera con la lámpara de mesa!

Cabecero, cama, cortinas de lino y mesita de noche, de Freer Living. Banqueta, de Tine K Home.

14. BIEN CENTRADOS

Un cuadro de gran tamaño en el centro de la pared se convierte en protagonista absoluto del espacio. Y varios dispuestos de forma simétrica, también. En este dormitorio, la interiorista Teresa Gutiérrez ha colocado sobre el cabecero ¡9 cuadros rectangulares de sardinas! que por su disposición parece uno solo.

Cabecero y lámpara de sobremesa, de Rue Vintage 74. Banqueta, de Snobworks. Alfombra, de Gancedo.

15. SOBRE LA MESA DEL ESCRITORIO

Los paisajes marinos y los motivos astrales son muy frecuentes en cuadros para dormitorios por la tranquilidad que reflejan. La interiorista Asun Antó ha apoyado este lienzo con marco de madera sobre la mesa de escritorio. Así, entre tarea y tarea se puede levantar la vista y viajar con la imaginación sin moverse de la silla.

Mesa y librería, diseño de la decoradora. Silla, de Coton et Bois.

16. CON DOBLE MARCO

Ahora que se llevan tanto las paredes con molduras, puedes aprovechar una de ellas para colocar un cuadro sugerente. Así quedará doblemente enmarcado. En este dormitorio, la interiorista Cristina Mas Mir ha colgado bien centrado un delicado bodegón de flores en un lateral de la ventana.

Butaca, en Catalina House. Banco, en Mercader de Venecia.

17. EN UNA BALDA EN LA COCINA

¿Se pueden poner cuadros también en la cocina? Sí, aunque tendrás que tener cuidado dónde ubicarlos para que no se ensucien. Colócalos en una pared rinconera, en el office o en un estante, lo más alejados posible de la zona de cocción. Inclínate por motivos vegetales y foodies, como ha hecho aquí la interiorista Adriana Farré con esta lámina green apoyada en una balda.

Mobiliario, en Cubic. Mesa y sillas, en Kenay Home.

18. COLOR EN EL BAÑO

¡Mira que nos gustan los cuadros en el baño! Aunque la temática acuática es la que mejor le va, también puedes echar mano de paisajes idílicos. En este de la imagen, la interiorista Katy Linder ha colgado una colorista acuarela de una bañista con un sencillo marco de madera. Reflejado en el espejo se puede disfrutar de él en cualquier rincón. Su tamaño horizontal ensancha la pared visualmente.

Armario bajolavabo, realizado por Jormma Fusters. Grifería, de Cristina Bossini, en Neocerámica.

19. UN PÓSTER EN LA BAÑERA

Otro lugar en el que destacar un cuadro en el baño es exponerlo cerca de la bañera. Pósters de películas o láminas de deportes acuáticos encajan bien. La interiorista Paula Duarte ha colocado en su baño este impresionante póster de una saltadora. ¡Preparados, listos, ya!

Bañera, griferías y revestimiento que imita la madera, de Gala. Cuadro, de Posterlounge.

20. UNO Y CENTRADO

Colgar un gran cuadro detrás del sofá es una manera de dirigir la atención hacia esa pared. En esta imagen, sus colores destacan sobre el muro blanco y engaman con el suelo de madera y la mesa de centro. Para darle más protagonismo al lienzo se ha prescindido de marco.

21. DOS OBRAS “EN SERIE” .

Proporcionan sensación de orden en cualquier pared. Sus colores —blanco, beis y tostado— repiten los tonos del sofá y de los cojines. Es una buena manera de integrar los cuadros a la decoración del salón.

22. UNIFICA COLORES Y ESTILO

En este salón se ha combinado un espejo con molduras, en el centro de la pared, con un cuadro de inspiración natural, a un lado, y dos grabados, al otro. El resultado, en conjunto, es muy armónico.

23. ¿QUÉ MARCO LE PONGO?

Si la obra es muy llamativa, no lo dudes, elige un marco discreto o prescinde de él. Por el contrario, si es muy suave o tenue, un marco potente puede darle presencia.

24. COLGADO SOBRE UN MUEBLE

Es la mejor manera para destacar ese mueble. Si está en una zona de paso, como en la imagen, lograrás darle personalidad propia.

25. APOYADO SOBRE UN MUEBLE

Puedes poner solo uno o bien crear una composición con varios cuadros siempre atendiendo al tamaño del mueble. Resulta muy decorativo.

26. ¿DE QUÉ TAMAÑO?

Lo mejor es probarlo sobre la zona en la que irá. Debe ser proporcional al espacio. Y piensa que si es blanco, como este, se verá más pequeño.

27. PARA CAMBIARLOS A MENUDO….

…Utiliza baldas ¡y haz combinaciones! Prueba las obras en distintos estantes hasta encontrar la fórmula que más te guste. Puedes intercalarlas con objetos decorativos. Y cuando te canses de ellas, cámbialas de sitio o sustituye alguna. ¡Es muy fácil!

28. COMPOSICIÓN SIMÉTRICA

Es la más clásica y con la que seguro que aciertas de pleno. Mismo número de cuadros arriba y abajo, dejando la misma medida de separación entre uno y otro, formando un cuadrado o un rectángulo perfecto, como el de la imagen. La mejor opción para crear sensación de orden.

29. MEZCLA FORMAS

Cuadros y espejos de diferentes formas y tamaños se dan cita en esta pared creando una composición libre que genera espacios muy creativos y personales.

Las medidas, el marco, la ubicación, la composición… Resolvemos todas tus dudas para que des vida a las paredes de tu casa con cuadros. ¡Redecora tu vida!

En la pared del sofá: ¿Uno o varios?

Tanto si vas a poner una o dos cuadros, su tamaño no puede ser mayor que el ancho del sofá. Cuélgalos centrados, a 20 o 30 cm del sofá y ten en cuenta la altura del techo. El centro del cuadro debe quedar a la altura de los ojos.

¿Quieres iluminarlo?
 Un aplique a unos 20 cm del cuadro es la opción clásica para realzarlo. Si lo haces con focos desde el techo, que queden a un ángulo de 30° del cuadro.

¿Cómo los distribuyo en una pared?

Cuando cuelgues varios cuadros en una pared no pienses en cada una de las obras por separado, debes visualizarlas todas en conjunto. Eso no quiere decir que las obras tengan que ser iguales, pero sí deben quedar en el mismo plano visual.

Marcos, ¿sí o no?

Depende de lo que quieras conseguir y del tipo de cuadro. Si la obra por sí sola tiene mucho protagonismo o colores muy vistosos puede ser que un marco “distraiga”. En cambio, cuando un cuadro es muy neutro, un marco te ayuda a “levantarlo”.

¿Colgar o apoyar?

También puedes destacar con un cuadro la pared de un mueble pequeño. Si lo cuelgas, el cuadro te ayudará a enmarcar el mueble. ¿Qué prefieres apoyarlo? Además de ser más práctico porque no tienes que hacer agujeros, puedes aprovechar para intercalar obras de distinto tamaño. Así creas un atractivo foco de atención sobre el mueble.

¿Cómo acierto con las medidas?

Tan malo es quedarse corto con el tamaño del cuadro como elegirlo demasiado grande. Para acertar con la proporción justa lo mejor es probarlo. Que alguien te ayude y aguante el cuadro donde quieras ponerlo y tú, mientras, haz una foto. De este modo verás si queda muy grande o pequeño con respecto a un mueble o el tamaño de la pared.

¿Y si quiero cambiarlos a menudo?

Puedes usar una o varias baldas en una misma pared para exponer ilustraciones, fotos, grabados… Cuélgalas a unos 40 cm de distancia. Hay baldas que son perfectas para apoyar: son más estrechas y con un reborde para que los cuadros no resbalen.

Buenas composiciones

Simétrica. Es la composición más clásica. Los cuadros comparten tamaño, forma, marco y paspartú. Y están colgados a la misma distancia. Además, reproducen una forma geométrica, como un rectángulo.

Mezcla formas. Si quieres combinar obras con formas y tamaños distintos, tienes dos opciones: puedes hacer que el conjunto forme una figura compacta (cuadrado, rectángulo…) o, si no es así, los caminos o espacios entre obras deberían ser todos iguales.

El Inmueble

SUSCRÍBASE AL BOLETÍN

NUESTRO DIRECTORIO ESPECIALIZADO

AUSPICIADORES





CONTÁCTANOS

Email: publicidad@dipromin.com

M. 955 059 720